NEUROMA DE MORTON

El neuroma de Morton es una afección dolorosa que afecta el metatarso, más frecuentemente el lugar entre el tercero y cuarto dedo del pie. El neuroma de Morton se puede sentir como si estuvieras parado sobre un guijarro en tu zapato o un pliegue del calcetín.

El neuroma de Morton implica un adelgazamiento del tejido alrededor de uno de los nervios conductores de los dedos del pie. Esto puede causar un dolor agudo y con ardor en el metatarso. Los dedos del pie también pueden picar, arder o adormecerse.

El calzado de tacones altos ha sido relacionado con el desarrollo del neuroma de Morton. Muchas personas experimentan un alivio al cambiar a un calzado de tacones bajos con plantillas más anchas. A veces es necesario aplicar inyecciones de corticoesteroides o realizar una cirugía.

Como en cualquier otra lesión, en el neuroma de Morton el primer remedio pasa por los tratamientos menos invasivos y agresivos, los no quirúrgicos. A este respecto, podemos encontrar recomendaciones médicas sencillas de seguir y aplicar y en ocasiones suficientes para paliar las molestias generadas por esta patología. Consejos como el uso de ortesis(plantillas ortopédicas) especialmente diseñadas para contrarrestar el neuroma de Morton, o cambiar el tipo de zapato por uno de horma más ancha que evite la compresión de la zona metatarsiana pueden aliviar el dolor en mayor o menor medida. Estaría indicado también el uso de un vendaje neuromuscular localizado (una cincha en la zona metatarsiana), la aplicación de fisioterapia y crioterapia.

Fuera de estos tratamientos más conservadores, podemos acudir a la farmacología, empleando medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, ya sean por vía oral o inyectada en la zona afectada. Podrían ser recomendables igualmente las infiltraciones de corticoides, bloqueantes neurológicos o analgésicos. Este tratamiento del neuroma de Morton no puede prolongarse en el tiempo, por lo que no representa un buen sistema a medio largo plazo.

De forma reciente, se ha comenzado a emplear un método basado en la radiofrecuencia, que permite reducir el volumen del neuroma con un simple pinchazo. De esta forma se disipan los síntomas sin cicatrices ni efectos secundarios adversos.