luxación cadera

Luxación congénita de cadera

Es el más común de los trastornos congénitos y se da con más frecuencia en niñas y más aún en la cadera izquierda. También se le suele llamar displasia de cadera.
Se trata de un defecto en el que la cabeza del fémur no se articula con el acetábulo como consecuencia de la disminución de la profundidad de la cavidad acetabular. Puede ser uni o bilateral. Cuando se luxa la cabeza se desplaza por detrás y superior al acetábulo y se apoya en la pared lateral del hueso iliaco. La cápsula articular y el ligamento redondo estarán muy estirados mientras que el psoas y los adductores se irán acortando.

 

Radiografía de pelvis y cadera de un bebe

Radiografía de pelvis y cadera de un bebe

Epidemiología

En los países desarrollados la frecuencia es de aproximadamente 2-3 casos por cada 1.000 recién nacidos (RN) vivos y en aquellos en desarrollo varía entre 4-14 por cada 1000 RN.

Factores de riesgo

Además de factores genéticos y hormonales, actualmente se considera que la causa primaria es la restricción intrauterina de los movimientos fetales al final de la gestación. La existencia de bajos niveles de líquido amniótico en el útero durante el embarazo pueden incrementar el riesgo para el bebé de padecer esta enfermedad. Otros factores de riesgo pueden ser:
-Parto de nalgas
-Elevado peso del bebé.
-Madre primeriza
-Antecedentes familiares.

Exploración física

A todo recién nacido se le suele hacer una serie de pruebas para intentar identificar una luxación o una hiperlaxitud de las caderas. Visualmente podemos fijarnos en:
-Pliegues asimétricos sobre todo en glúteos, en los muslos y más evidentes aún en los huecos poplíteos.
-Acortamiento de una de las piernas
-Trocanter mayor de una pierna más alto que de la otra
-Limitación a la abducción por el acortamiento de los adductores.
Existen una serie de pruebas físicas muy útiles para ayudar al diagnóstico. Las más comunes son:
Signo de Ortolani: Se usa para descubrir una cadera luxada y reducirla. El bebé debe estar boca arriba. Con una mano el examinador estabilizará la pelvis y con la otra flexionara la cadera hasta los 90 grados. Colocará la yema de los dedos medio e índice sobre el trocánter mayor en la cara externa y proximal del muslo y el pulgar sobre la rodilla. Realizará abducción o separación suave de la cadera hasta percibir un chasquido que indique que la luxación se ha reducido.
Signo de Barlow: Veremos si la cadera es luxable. Flexionará el examinador la cadera a 90 grados y la aproximará a la línea media mientras ejerce una presión suave hacia fuera con el pulgar. Si nota que se puede luxar, será positivo el test.
Signo de Allis o Galeazzi: Sólo nos servirá en caso de luxación unilateral. Consiste en colocar al bebe boca arriba con las caderas y las rodillas flexionadas y observar si hay alguna rodilla que se encuentre a una altura inferior respecto a la otra ya que la cabeza femoral podría encontrarse por detrás del acetábulo.

Pruebas complementarias

Si el bebé es menor de 3 meses se le podrá realizar una ecografía para confirmar el diagnóstico, sobre todo en aquellos con una exploración física anómala o con más de tres factores de riesgo: Si el bebé es mayor, se le podrá realizar una radiografía (antes de esos 3 meses no ha aparecido el núcleo de la cabeza femoral y la radiografía no sería útil).

 

Ecografía de la cadera de un bebe

Ecografía de la cadera de un bebe

Tratamiento de la luxación congénita de cadera

Lo más habitual es que el tratamiento sea conservador aunque en algunos casos pudiera ser necesaria la cirugía.
Los objetivos siempre serán los mismos: reducir la luxación en el caso que la hubiera y mantener la cabeza dentro del acetábulo para evitar una necrosis avascular. Esto último lo conseguiremos mediante férulas ortopédicas hasta los 6 meses. Las más usadas son:
-Doble pañal: sólo se utilizará en caderas con riesgo de luxación.
-Almohada de Frejka: indicada en caderas inestables y luxadas en lactantes pequeños, hasta los 3 meses.
-Férula de Von Rossen.
-Férula de Denis Brown. Permitirá algo de movimiento así como el gateo.
-Arnés de Pavlik.Igualmente permite el gateo.
Cuando se le retiran las férulas lo más normal es que no necesiten fisioterapia ya que no suelen desarrollar rigidez en la cadera.

Pronóstico
El diagnóstico temprano de la LCC es importante y clave en su tratamiento y pronóstico. Si el diagnóstico se realiza antes de los seis meses de edad, existe un 90-95% de probabilidades de curación con el tratamiento conservador.

BIBLIOGRAFÍA
http://www.parabebes.com/revista/displasia-del-desarrollo-de-la-cadera