rodilla

¿Qué es la condromalacia rotuliana?

La condromalacia rotuliana es una enfermedad caracterizada por la degeneración de la superficie articular (cartílago) que constituye la cápsula posterior de la rodilla. El cartílago es el mejor amortiguador que tenemos en nuestras articulaciones y esa es su función.

La rótula es un pequeño hueso que se encuentra en la parte delantera de la rodilla y que reposa en la parte baja del fémur (principal hueso estructural), formando parte de una articulación indispensable para que el ser humano sea capaz de correr, saltar, caminar o agacharse. Sin embargo, en ocasiones el movimiento de la rotula no es el correcto, de modo que no se encuentra completamente centrada, generando roces importantes que alteran al cartílago, volviéndolo más delgado e irregular, incluso con fisuras y roturas. La incidencia de esta lesión es común entre adolescentes y adultos jóvenes, especialmente en jugadores de baloncesto, vóley, futbol, ciclistas, bailarines de ballet y corredores. En general todos aquellos que someten a estímulos de sobrecarga y sobrepresión sus rodillas. Aparte pueden intervenir más factores como sobrepeso, sinovitis prolongada, mal alineamiento del mecanismo extensor de la rodilla, pronación del pie, rótula alta, subluxación, antecedentes genéticos o anomalías congénitas de la rótula, entre otros. Es más común en mujeres que en hombres.

Grados

Existen varios grados para determinar la evolución de la misma:

* Grado 1: En el que existe edema y el cartílago rotuliano ya está reblandecido.

* Grado 2: Fibrilación o alteración en la superficie del cartílago. Esto se ve en las artroscopias como si el cartílago “se deshilachara”.

* Grado 3: Fisuración, existiendo ya hendiduras que alcanzan las capas más profundas.

* Grado 4: Ulceración, agravándose las hendiduras anteriores.

* Grado 5: Eburnación, debido a la profundización de la ulceración se llega a afectar el hueso subcondral que tenderá a hipertrofiarse como en la artrosis.

Síntomas

Los síntomas y signos principales son:

* Dolor en la cara anterior de la rodilla, típicamente relacionado con la actividad física y que empeora al subir y bajar escaleras o al correr por superficies duras. Este dolor también aumenta tras una prolongada flexión de rodilla (al conducir, en el cine, estar agachado…). En estos casos el dolor se acompaña de sensación de rigidez y dificultad para extender la rodilla.rodilla 2

* Durante los movimientos de flexo – extensión de la rodilla, frecuentemente se producen roces y chasquidos de la rótula sobre el fémur.

* Se puede apreciar también debilidad del cuádriceps, especialmente del vasto interno; acortamiento de la cadena muscular posterior, lo que contribuirá a una anormal biomecánica fémoro-rotuliana, en los isquiotibiales, tríceps sural, fascia lata…

Tratamiento fisioterápico

Los principales herramientas para detectar un síndrome femoropatelar son los tests exploratorios como el de Zohlen , el de Smillie y el de Aprehensión de Farbank, que servirán para detectar anomalías en el cartílago rotuliano y también las pruebas de imagen, como las radiografías o la resonancia magnética.

En la fase aguda, el tratamiento será antiinflamatorio y analgésico, se detectará que actividad física puede estar empeorando la lesión para guardar reposo. Aparte se pueden usar técnicas como la osteopatia, la liberación miofascial, la masoterapia, o los estiramientos. En cuanto a técnicas de electroterapia se puede aplicar la magnetoterapia, o corrientes TENS.

En una segunda fase el tratamiento se centrará en la potenciación muscular, en la mejora de la biomecánica de la rótula y en la flexibilidad muscular. Aquí se verá la vuelta a la actividad física de manera progresiva y tomando las precauciones necesarias para no dañar la zona, la natación sería un deporte muy aconsejable por no tener impacto en la articulación. Además introduciremos entrenamiento de la propiocepción.