feet-538245_1280

Fascitis plantar, ¿qué es?

La fascia plantar es una banda de tejido viscoelástico que va desde el calcáneo (el talón) hasta la zona metatarsal (debajo de los dedos). La inflamación de dicha estructura es lo que conocemos como fascitis plantar.

La fascia plantar tiene una gran función biomecánica al realizar cualquier actividad que implique caminar o correr: Es la responsable, junto con otras estructuras del pie, de mantener el arco plantar, de proteger los huesos metatarsianos (evitando un exceso de flexión dorsal de los dedos), y sobre todo, de absorber y devolver la energía que se produce cuando el pie impacta contra el suelo y recibe microtraumatismos.

¿Es un problema común?

Es un problema bastante corriente hoy en dia. En la población sedentaria suele aparecer a partir de los 45 años, aunque es habitual que aparezca en deportistas jovenes. Algunos estudios afirman que aproximadamente el 10% de la población puede llegar a padecerla en algún momento de la vida.

¿Qué síntomas podemos sufrir con la fascitis plantar?

El síntoma principal es un dolor agudo en la zona interna del talón (es la zona de inserción de la fascia plantar), aunque puede afectar a cualquier region de la fascia. Ese dolor suele ser más intenso en los primeros pasos que damos al levantarnos ya que tenemos el tejido ligeramente acortado debido a la inactividad. Al dar los primeros pasos, la fascia necesita un tiempo para “calentarse” y estirarse, ya que es un tejido viscoelástico. Una vez que hemos caminado un poco, la fascia se estira y suele disminuir la molestia.

En el caso de los deportistas, en las fases iniciales de la fascitis, posiblemente el dolor sólo aparecerá por la mañana y después de hacer deporte, pero al deportista le será posible realizar la actividad deportiva.

En población no deportista es algo más común en mujeres. En población deportista está bastante igualado.

Es de vital importancia comenzar un tratamiento apropiado cuando aparecen los primeros síntomas, ya que de no realizarlo tenemos muchas posibilidades de que la fascitis se vaya agudizando y llegue un momento en el que sea muy limitante para la vida deportiva e incluso para la vida normal de una persona que tenga que permanecer largo tiempo de pie o caminando.

Si no modificamos la causa que originó la primera fascitis tenemos muchas posibilidades de volver a padecerla de nuevo.

¿Cuál es el tratamiento habitual para la fascitis plantar?

El tratamiento habitual de la fase aguda suele ser medicacion antiinflamatoria unido a diferentes tratamientos de fisioterapia encaminados a disminuir la inflamación.

En una segunda fase, que no se debe demorar mucho respecto a la primera, habría que realizar un correcto estudio de la marcha y valorar si la causa de la fascitis tiene relación con la forma de pisar del paciente.

En caso positivo, es necesario diseñar y fabricar una plantilla personalizada para fascitis plantar que permita “destensar” la fascia de modo que cuando la fase aguda esté superada, podamos reiniciar la actividad con muchas menos posibilidades de recaida.

Esta segunda fase se realiza entre fisioterapeutas y podologos, que son los encargados de realizar la mejor plantilla posible para cada pie y cada paciente.