El calzado y la altura del tacón, claves para prevenir lesiones

El uso prolongado de tacones puede causar variedad de lesiones y desequilibrios en la postura, además de otras patologías como artrosis o artritis en las rodillas, afecciones de nervios, tendinitis, juanetes, metatarsalgias o predisposición a lesiones de tobillo como esguinces o fracturas, entre otros.

Para prevenir estas lesiones los fisioterapeutas recomendamos que la altura del tacón no supere los cinco centímetros y que, en el caso de usar plataformas, se elijan aquellas que tengan cierta capacidad de amortiguación y una altura con respecto al tacón que no supere los tres centímetros.

Por otra parte, se aconseja a las mujeres que no estén acostumbradas a usar tacones y lo hagan de forma ocasional para fiestas o bodas, elegir un tacón de base ancha, ya que reparte mejor el peso, con algo de plataforma y de no más de tres centímetros de alto.

Los fisioterapeutas recordamos a nuestros pacientes  que el uso inapropiado de tacones puede provocar un acortamiento de la musculatura posterior de la pierna, es decir, de los gemelos, y tendinopatías aquíleas. Además puede provocar una alteración de la marcha normal que puede conllevar posibles patologías en rodillas, cadera y espalda.

En este sentido, para poder saber si estamos pisando inadecuadamente, podemos fijarnos en el desgaste del tejido de nuestro calzado. Si el desgaste entre el pie derecho e izquierdo no son simétricos, hay que consultar a un fisioterapeuta o podólogo, ya que si no se corrige, puede generar problemas de rodillas, pelvis o espalda.