Artritis Reumatoide

Artritis Reumatoide

¿Qué es?

La artritis reumatoide es una enfermedad sistémica que afecta preferentemente a las articulaciones y que se caracteriza por una inflamación crónica de la membrana sinovial que puede dar lugar a la destrucción articular y a otros tejidos que también tienen tejido conjuntivo.
La inflamación de esta membrana provoca dolor, rigidez (más por las mañanas) y si persiste puede llegar a provocar deformidades en las articulaciones impidiendo realizar actividades cotidianas, repercutiendo claramente en la calidad de vida de estos pacientes.
Las articulaciones que se afectan con más frecuencia son las que tenemos en los dedos de manos y pies (metacarpofalángicas, interfalángicas proximales y metatarsofalángicas). En orden decreciente también se afectan las muñecas, rodillas, tobillos, codo, caderas, hombros, cervicales y ATM (articulaciones temporo-mandibulares).

Incidencia

Se estima que a nivel mundial esta patología afecta entre un 0,5 y un 0,8 por ciento de la población aunque hay mucha gente sin diagnosticar.
Según la SER (Sociedad Española de Reumatología), en España hay más de 200.000 personas con artritis reumatoide y cada año se diagnostican unos 20.000 casos nuevos.
La artritis reumatoide afecta sobre todo a la población femenina entre los 35 y 55 años.

Causas

La causa es desconocida. Se han estudiado agentes infecciosos como las bacterias o los virus pero por ahora sin datos concluyentes. Lo que sí sabemos es que existe una alteración del sistema inmunológico ya que la inflamación que se produce en las articulaciones es provocada por la invasión de la membrana sinovial por parte de célunas inmunitarias. Por esta razón hay especialistas que creen que el origen puede ser genético y considerarla una enfermedad autoinmune.

Comparación entre rodilla sana y rodilla con artritis reumatoide

Comparación entre rodilla sana y rodilla con artritis reumatoide

Síntomas

El inicio de la enfermedad suele ser lento e insidioso, presentando el paciente un mal estado general e incluso fiebre.
La rigidez dolorosa matutina de las articulaciones diartrodiales es el síntoma más característico (durando incluso horas), provocada por una inflamación apreciable a simple vista. También serán muy frecuentes la debilidad muscular y la limitación de la movilidad de dichas articulaciones.
Las deformidades articulares constituyen un signo patognomónico de esta enfermedad y son consecuencia de la destrucción del cartilago y del hueso, de la retracción de las cápsulas y ligamentos y de la alteración de los tendones y la musculatura.
La artritis reumatoide con afectación sistémica se denomina enfermedad reumatoidea y puede presentar los siguientes signos y síntomas:
-Nódulos reumatoideos subcutáneos, localizados en zonas de roce o sometidas a presión como son los codos, dorso de las manos y pies..
-Vasculitis o inflamación de los vasos sanguíneos que se manifestará con lesiones cutáneas (úlceras, erupciones generalizadas…),neuropatías periféricas y lesiones viscerales como pericarditis, pleuritis, afectación renal…
En ocasiones la AR causa sequedad de la piel y las mucosas lo que puede provocar una inflamación y posterior atrofia de las glándulas que producen las lágrimas, la saliva, los jugos digestivos o el flujo vaginal.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa principalmente en valorar los síntomas que se han descrito anteriormente y en la exploración de las articulaciones más frecuentemente afectadas. Se podría resumir como la presencia de una poliartritis simétrica de más de 6 semanas y con afectación constante de las articulaciones de las manos. Sin embargo en ocasiones es fácil confundirla con otras enfermedades reumáticas y puede ser necesario realizar al paciente una analítica (para encontrar el factor reumatoide) y radiografías para detectar la presencia de erosiones.

Radiografía de mano con artritis reumatoide

Radiografía de mano con artritis reumatoide

Tratamiento

No existe ningún tratamiento curativo pero ciertos fármacos y medidas permiten un buen control de la enfermedad.
De esta forma tenemos medicamentos para aliviar el dolor, que serán básicamente antininflamatorios no esteroideos y corticoides y medicamentos para modificar la enfermedad a largo plazo. Éstos últimos no sirven para aliviar el dolor en un momento determinado, sino que actúan haciendo que la actividad de la enfermedad a largo plazo sea menor. Pueden tardar en hacer efecto semanas o meses y no son eficaces en todos los pacientes por lo que lo normal es que el médico tenga que prescribir varios hasta encontrar el mejor tolerado y más eficaz. Los más utilizados son el metotrexato, la sulfasalazina, las sales de oro, la cloroquina, la ciclosporina, la D-penicilamina…o algunos más nuevos como la leflunomida.
En la actualidad existe una nueva generación de antiinflamatorios no esteroideos (celecoxib, etoricoxib) que actúan casi exclusivamente en el foco inflamatorio lo que provoca una mejor tolerancia a nivel digestivo.

Tratamiento fisioterapia

Al tratarse de una enfermedad con tanta variedad de síntomas, el tratamiento deberá adaptarse específicamente a cada caso. Sin embargo hay unas cuantas consideraciones que sí son aplicables a todos los pacientes de Artritis Reumatoide.
Las sesiones de tratamiento deberán ser de corta duración, con periodos de reposo entre ellas y la fisioterapia será suave, muy progresiva y sin provocar dolor, ya que es muy fácil provocar una inflamación en las articulaciones dañadas si no se siguen estas premisas.
Lo más importante en el tratamiento de estos pacientes es conseguir mantener la funcionalidad de las articulaciones.
El tratamiento variará dependiendo de si nos encontramos en un periodo inflamatorio agudo, periodo subagudo o en los periodos entre crisis.

 

Tratamiento de fisioterapia en artritis reumatoide

Tratamiento de fisioterapia en artritis reumatoide

En la fase inflamatoria aguda el tratamiento general será:
-Reposo absoluto en cama en una postura funcional que conseguiremos con la ayuda de almohadillas o sacos de arena para evitar que aparezcan deformidades.
-Ejercicios respiratorios de ventilación torácica y abdominal
-Aplicación de frío ya sea con cold-pacls o con masaje con hielo
-TENS, electroterapia para disminuir el dolor
-Masaje descontracturante de la musculatura cercana a las articulaciones inflamadas.
.Contracciones isométricas si no producen dolor para mantener la fuerza muscular.

En una fase subaguda, además de continuar con las terapias anteiores, ya podremos empezar con ejercicios suaves:
-Movilizaciones pasivas suaves de todas las articulaciones
-Movilizaciones activas sin resistencia
-Termoterapia suave y superficial y electroterapia antálgica

En fases de poco dolor o entre crisis se intensificará el trabajo muscular con ejercicios isométricos e isotónicos con poca resistencia. Añadiremos también hidroterapia e insistiremos en enseñar normas de higiene y economía articular para que realice sus actividades de la vida diaria con el menor sufrimiento para sus articulaciones.

BIBLIOGRAFIA

http://www.dmedicina.com/enfermedades/musculos-y-huesos/artritis-reumatoide.html

http://www.ser.es/pacientes/enfermedades_reumaticas/artritis_reumatoide.php