AdobeStock_170157155_Preview

IMPORTANCIA DE LAS BUENAS POSTURAS FRENTE AL ORDENADOR

El 75 por ciento de las personas que trabajan 8 horas frente a la pantalla del ordenador sufren dolores musculoesqueléticos derivados de los errores o inadaptaciones del puesto de trabajo.

El mantenimiento y repetición en el tiempo de malas posturas a la hora de conducir, descansar o estar en la oficina son algunos de los problemas más frecuentes y que más lesiones producen.

Los fisioterapeutas alertan de ciertos errores comunes que se comenten en el puesto de trabajo, como el uso del hombro a la hora de sujetar el teléfono o tener la pantalla del ordenador a una distancia inadecuada, en una posición demasiado alta, o con un ángulo de giro incómodo.

Además, si nos sentamos en el borde de la silla con una mala curvatura lumbar sin apoyarnos en el respaldo, cruzamos una pierna sobre otra, o mantenemos una postura estática durante tiempo sin descansos ni cambios posturales también podemos provocar daños.

Desde la fisioterapia se recomienda acudir a un fisioterapeuta especializado que paute al trabajador diferentes ejercicios terapéuticos para que realice a diario en el entorno de trabajo. Se trata de ejercicios sencillos que deben tener un doble objetivo: relajar la musculatura mediante estiramientos y fortalecer la parte atrofiada como consecuencia de mantener la misma postura durante largos periodos de tiempo.

Otra de las recomendaciones de los fisioterapeutas es mantener una buena ergonomía en el puesto de trabajo:

Es importante que la pantalla del ordenador se coloque justo en frente del empleado. Otro de los elementos a tener en cuenta es el ratón; para evitar lesiones en la muñeca los fisioterapeutas aconsejan utilizar una almohadilla y que el ratón sea inalámbrico. En el caso del teclado, habría que colocarlo de manera que quede apoyado sobre la mesa, permitiendo que la muñeca esté en posición neutra. La mesa debe permitir que el trabajador no flexione los codos más de 90º. Por último, la silla debe permitir variar la altura e inclinación, permitiendo así posicionar las rodillas y las caderas en un ángulo de 90º. Además es importante realizar descansos para mover el cuerpo y alternar diferentes posturas.