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CERVICOBRAQUIALGIA, ¿CÓMO COMBATIRLA?

Se denomina así al dolor de origen cervical que se irradia hasta el brazo e incluso hasta la mano, pudiendo asociarse también dolor en la región escapular y en la región anterior del tórax.

Síntomas

Algunos de los síntomas con los que cursa dicha afectación son: dolor en la región posterior del cuello irradiado a uno o ambos brazos, dolor en región escapular, alteración de la sensibilidad, pérdida de fuerza, disminución de los reflejos tendinosos, calambres, quemazón, entumecimiento y ardor. Además puede producir cefaleas y limitación de la movilidad cervical. Toda esta sintomatología mejora con el descanso, calor local y reposo relativo; y empeora con la sobrecarga, y el mantenimiento de posturas inadecuadas durante el trabajo o el día a día.

¿Por qué se produce?

En la gran mayoría de los casos se produce por la inflamación o irritación de una raíz nerviosa cervical, pudiendo ser causa de una hernia discal cervical, síndrome de los escalenos, bloqueo de la primera costilla o síndrome del pectoral menor. Además existen otras causas de tipo:

  • Traumático: luxaciones, fracturas, esquinces o desgarros musculares
  • Inflamatorio: enfermedades reumáticas, herpes zoster
  • Degenerativo: artrosis
  • Neoplásico/tumoral
  • Infeccioso: tuberculosis, empiema cervical
  • Psicológico: estados tensos agudos como ansiedad,estrés o depresión.

Prevención y Tratamiento

Debe realizarse un tratamiento precoz para evitar que la lesión se perpetúe o se agudice. En un primer momento si la lesión es muy grave o invalidante puede ser útil el uso de un collarín semirrígido cervical, pero no debe abusarse de éste porque puede enlentecer la curación provocando nuevas contracturas musculares.

Debe pautarse:

  • AINES (antiinflamatorios)
  • Relajantes musculares
  • Calor local como relajante muscular
  • FisioterapiaTécnicas manuales como estiramientos, punción seca y masoterapia de la musculatura afectada, así como movilizaciones articulares vertebrales y/o glenohumerales son eficaces en el manejo de esta afectación. El vendaje neuromuscular propioceptivo (kinesiotape) también es efectivo como complemento de estas ténicas, ya que prolonga sus efectos.

    Además en caso de limitaciones de la movilidad, ésta se recuperará con ejercicios, realizando movimientos suaves del cuello, sin forzar en ningún caso, y tratando de evitar la extensión. Es importante también una reeducación postural y un fortalecimiento de la musculatura de la zona, con el fin de evitar posibles recaídas.

    Todas estas técnicas son eficaces para aliviar la sintomatología, pero como es mejor prevenir que curar, se recomienda seguir una serie de consejos:

  • La almohada es importante ya que determina la posición del cuello a la hora del descanso, por lo que se recomienda que éste no quede ni elevado ni por debajo de la línea de la espalda.
  • Además es muy importante también mantener una postura correcta en el día a día y en el trabajo, ya que de no ser así, en muchas ocasiones se sobrecarga; y en caso de tener que mantener una postura durante mucho tiempo (como por ejemplo el trabajo en oficina, sentado muchas horas delante del ordenador), se deben realizar pequeñas pausas cada hora para levantarse de la silla y no sobrecargar demasiado la zona.